La petrolera, que hasta ahora mantenía en Argentina perfil bajo, no solo saltó a la luz de la opinión pública por este acuerdo, sino por un fallo adverso de la justicia argentina que le embarga parte de sus ingresos como parte de un polémico juicio que le iniciaron en Ecuador por presunta contaminación ambiental de una empresa vendida por Chevron hace años y que se considera el pleito más oneroso de la historia contra una empresa privada.
Expertos sostienen que el yacimiento de Vaca Muerta requiere de inversiones diez o veinte veces superiores a las que prometió Chevron a YPF, pero para el gobierno de la presidenta Cristina Kirchner el simbólico monto prometido por la norteamericana es un enorme espaldarazo, dado que la petrolera confiscada a la española Repsol enfrenta demandas en tribunales internacionales por los derechos de explotación de Vaca Muerta, y por eso no había conseguido hasta ahora compromisos de inversión de empresas con la compleja tecnología para explotar el llamado shale gas.
Por otra parte, la “luna de miel” de Chevron con el gobierno argentino podría ayudarla a obtener influencia en la justicia para conseguir un fallo que alivie a Chevron a nivel mundial con la cuestionada demanda ecuatoriana.
Ramos, antes de Panamerican Silver, había trabajado en Relaciones Institucionales para la minera Barrick y la panificadora mexicana Bimbo.