Ferrero alegó que Rosso violó los derechos de propiedad intelectual de la marca. Bien por la diligencia y profesionalismo de sus abogados, mentes legales que ven al mundo como un lugar contencioso en el que está bien perseguir a una mujer que sólo quiere celebrar el mismo producto que ellos fueron contratados para proteger.
Claramente, esta es una colosal e increíble “patinada” de PR que expone una sordera y falta de visión corporativa. Ante la misma situación, a fines de 2008, Coca Cola contrató a dos consumidores que habían creado una popular fanpage en Facebook y la hizo propia. En otras palabras, aprovechó el exitoso camino que un par de fanáticos de la marca ya habían recorrido.
Finalmente, Ferrero se dio cuenta de su error y dejó de lado el proceso legal contra Rosso. Así, el blog Día Mundial de Nutella, su página de Facebook y su usuario de Twitter volvieron a estar online. Ahora sólo resta saber si los consumidores disculpan a la compañía por su desatinada reacción inicial.