La explotación del shale gas y petróleo, cada vez más cuestionada por daños ambientales en el mundo desarrollado, sería la única alternativa a mano para que la Argentina recupere su autoabastecimiento energético, lo que augura serios conflictos.
Greenpeace apoyó la protesta contra Bell Pottinger y anunció que participará en la movida contra la extracción de petróleo y gas no convencional mediante la cuestionada fractura hidráulica, más conocida como fracking. “Greenpeace es conocida por su accionar no violento y pronto realizaremos actividades espectaculares contra el fracking” dijo a PRWeek Leila Deen, líder de la entidad ambientalista.
Otras entidades que están actuando para frenar la exploración de petróleo y gas no convencional en el Reino Unidos son World Wide Fund for Nature, Royal Society for the Protection of Birds y Wildlife Trusts, entre otras.