Hace un mes Ketchum decidió terminar con su controversial relación de manejo de medios para el Kremlin. “Ketchum ya no representa a la Federación de Rusia en los Estados Unidos ni en Europa, con excepción de nuestra oficina en Moscú”, explicó un comunicado de la firma de Onmicom Group. “Nuestra firma subsidiaria GPlus continúa operando bajo los términos del contrato”.
Ketchum percibió honorarios por 23 millones de dólares de la federación rusa desde 2006 hasta mediados de 2012, según la agencia de noticias ProPublicas, así como 17 millones de dólares del gigante de energía Gazprom.
A fines de 2014, mientras el conflicto en Ucrania escalaba, las operaciones de Ketchum para el gobierno ruso decayeron bruscamente, según informó el site PRWeek.
Días atrás, Edelman anunció que seguirá los pasos de Ketchum. La firma independiente dijo que cierra sus operaciones en Rusia porque la situación económica del país hizo que los negocios sean “crecientemente dificultosos”.
No obstante, continuará teniendo presencia en el país a través de su nueva agencia socia afiliada, la rusa PRT. Los empleados y clientes de Edelman en Rusia serán trasladados a PRT y a “cualquier otro mercado posible”.
PRT, que emplea alrededor de 75 personas, ya trabaja con algunos clientes globales de Edelman, como Unilever y Diageo.