
Los tuits del presidente Donald Trump están manteniendo a los inversores con los pelos de punta, y compañías como Toyota y Lockheed Martin están aprendiendo a los golpes cómo los mensajes de 140 caracteres del mandatario pueden afectar el precio de sus acciones.
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Por ello, dos tercios de los jefes de finanzas corporativas (CFO, según la sigla en inglés) estadounidenses desean que se terminen sus diatribas en Twitter, según un sondeo de más de 350 CFOs estadounidenses de Duke University. Una mayoría también piensa que Trump debe quedarse con comentarios preparados en discursos públicos.
«Los directores financieros son muy claros, no les gustan las fluctuaciones y la incertidumbre que resultan de cómo el presidente Trump comunica al público», dijo a Fortune John Graham, profesor de negocios de Duke, quien dirigió la encuesta.
Sin embargo, en una reciente entrevista con el Financial Times, Trump aseguró que no dejará de tuitear: “Sin los tuis yo no estaría aquí. Tengo unos 100 millones [de seguidores] entre Facebook, Twitter, Instagram. Unos 100 millones. No tengo que recurrir a medios falsos”. Además dijo que no se arrepiente de ningún tuit porque “no puede hacerse nada al respecto. Si se escriben cientos de tuits y de vez en cuando se comete un error, no está tan mal”, explicó al Financial Times.
El porcentaje de CFOs que quieren que Trump deje de tuitear es similar al de la población general de los Estados Unidos, según una encuesta anterior de Quinnipiac.
Un total de 359 CFOs de los Estados Unidos respondieron a esta encuesta, según Duke, que concluyó el pasado 10 de marzo.
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