Foro País, una organización lanzada por empresas nacionales productoras de soja que apunta oficialmente a ser garante de la seguridad alimentaria, llamó al prestigioso economista Mario Blejer, probablemente el único de los reconocidos internacionalmente con buena llegada al Gobierno. Blejer, ex presidente del Banco Central de Argentina y miembro del Banco de Inglaterra, así como ex funcionario del FMI, asesora actualmente al ministro de Economía argentino, Amado Boudou, y se lo baraja como un posible ocupante de esa cartera a partir de la reasunción de la presidenta Kirchner, el 10 de diciembre. Para los sojeros podría ser una puerta para obtener mejor trato por parte de un Gobierno con poca comprensión de las inmensas oportunidades del agro argentino. Sin embargo otras fuentes afirman que Cristina no le ofrecería a Blejer el cargo, simplemente porque el economista cordobés no aceptaría lidiar con funcionarios de menor rango, como Guillermo Moreno, que manejarían de facto la economía sin responder al ministro, tal como sucede ahora. De todos modos, es probable que Blejer continúe asesorando al Gobierno externamente como único economista de reconocimiento internacional, ya que podría servirle como puente, el día que decida reinsertar al país en la comunidad financiera internacional.
La entidad agraria, que se autodefine «no como grupo de lobbying sino como organización civil», convocó como operador de PR a Adrián Figueroa, ex gerente de RR.PP. del Banco Central durante el período de Martín Redrado.
La entidad fue formada por los productores locales agroindustriales de soja Aceitera General Deheza (AGD), Molinos Río de la Plata, Oleaginosa Moreno y Vicentín, aunque luego se sumaron otros como Nidera, que tiene su sede en Holanda pero que concentra casi toda su producción en Argentina.
La entidad afirma que apunta a agregar valor a la soja en forma de alimentos elaborados, por lo que, ante las altas retenciones o impuestos de exportación del poroto de soja. También persigue que la Argentina, uno de los principales productores de soja, tenga presencia en el debate mundial sobre la seguridad alimentaria. Pero también significa que la entidad podría estar apuntando a mejorar las condiciones para esa producción en el país.
El economista Blejer explicó que la demanda de productos agrícolas crecerá un 20% en la próxima década, a mayor ritmo que la producción, lo que pondría en jaque la «seguridad alimentaria» de los 9.000 millones de habitantes que el planeta tendría para 2020. La Argentina estaría llamada a ocupar un papel central.
Los medios locales especularon que otra aspiración de la nueva entidad que es diferenciar a las empresas sojeras de capital nacional de las multinacionales, en la mira de la política nacionalista y anti-agro del Gobierno. Las exportaciones sojeras en la Argentina están lideradas por jugadores multinacionales como Cargill, Bunge y Dreyfus. Otros analistas sostienen que la movida puede apuntar también a proteger los intereses de los productores nacionales separándose del pelotón de esas traders multinacionales ante un eventual enfervorecimiento del nacionalismo económico del Gobierno.