El anuncio fue realizado a través de un comunicado de prensa en el sitio web de Verizon. Según la empresa, dejaron sin efecto la medida después de «la respuesta de los clientes al plan, que originalmente fue diseñado para mejorar la eficacia de esas transacciones». En otras palabras, Verizon estaba siendo muy criticada en las redes sociales y en los medios de comunicación, y decidió que el impuesto de 2 dólares no compensaba la mala prensa y las consecuencias negativas en los negocios, según interpretó el site PRNewser.
Algo similar le ocurrió al Bank of America cuando quiso cobrar 5 dólares a sus clientes por el uso de las tarjetas de débito y a Netflix cuando intentó dividir sus operaciones de video streaming y DVDs y, además, aumentar sus precios sin una justificación clara.
Según el diario online neoyorquino The Huffington Post, hubo quejas online y hasta se habló de una posible investigación por parte de la Comisión Federal de Comunicaciones norteamericana. En lugar de cobrar el impuesto extra, que estaba estipulado para comenzar a aplicarse desde enero, Verizon dijo que va a alentar a sus clientes a utilizar alguna de las otras opciones existentes de pago.