Los
resultados revelaron un deterioro significativo en la confianza en el
sector público y privado desde 2010: menos de un tercio de los
encuestados confía en que el Gobierno haga lo correcto (el 30%), y
solamente el 35% confía en que las empresas hagan lo propio ─ cifras muy
inferiores respecto del 53% y el 45%, respectivamente, en septiembre de
2010.
La
encuesta también encontró que el 90% de los encuestados citó “a un
amigo o a un miembro de la familia” como la fuente de información más
confiable en asuntos relacionados a productos o políticas corporativas
estadounidenses. De hecho, menos de cuatro de cada diez dice que
confiaría en juntas directivas (el 39%), portavoces de empresas (el
30%), representantes gubernamentales (el 30%) o CEOs (el 30%).
“Los
resultados del estudio confirman lo que ya sospechábamos ─ que hay una
creciente desconfianza en el Gobierno y el empresariado que está
generando un público cada vez más consciente y escéptico”, dijo al sitio
especializado Bulldog Reporter Dan Bartlett, presidente y CEO de
Hill+Knowlton Strategies en los Estados Unidos.
“El
65% de los encuestados convino que las corporaciones tienen la
responsabilidad de considerar qué es mejor para el interés del público
antes de tomar decisiones de negocio. Lo que estos datos nos dicen es el
público desea un diálogo más honesto y abierto con las empresas, y el
sector privado norteamericano sería sabio en escuchar esos reclamos”,
agregó.
El estudio incluyó a 2012 personas en los Estados Unidos, encuestadas online entre el 25 y el 30 de enero de 2012.