Aunque los noticieros, los desertores y organizaciones de derechos humanos acuerdan sobre las claras evidencias de pobreza, hambre y tortura en la reservada Corea del Norte, Cao de Benós, empleado del Ministerio de Asuntos Exteriores del país asiático, pinta un cuadro muy diferente.
El ibérico, único extranjero que trabaja para el gobierno norcoreano, describe un país desprovisto de hambre, pobreza y represión política. Según Cao de Benós, cada ciudadano recibe alojamiento, sueldo y abundantes sacos de arroz directamente del Estado. En Corea del Norte la gente no querría dejar el país, dice, incluso si pudieran hacerlo.
Cao de Benós es la voz de Corea del Norte hacia Occidente. Nacido en Tarragona, España, en el seno de una familia con raíces aristocráticas, dice que el sueño de su vida siempre fue servir a la revolución norcoreana. Antes de convertirse en portavoz de Corea del Norte, trabajó como consultor de tecnologías de la información en Pamplona y en los Estados Unidos, según el site The Christian Science Monitor.
En 2000 fundó la Asociación de Amistad Coreana (KFA, por su sigla en inglés), una red mundial de simpatizantes y partidarios que hacen lobby para el gobierno norcoreano. Aunque no se conoce el número exacto de miembros, según la KFA hay más de 10 mil afiliados de 120 países.
Cao de Benós ha estado viajando por Europa recientemente, dando a una serie de discursos en un esfuerzo para proporcionar una visión alternativa de Corea del Norte, más benevolente con el gobierno de Kim Jong-un.
“Estamos en una guerra de propaganda con Occidente, entonces suministramos nuestro propio contenido”, proclamó Cao de Benós recientemente ante un auditorio lleno, que incluía a un grupo de adolescentes afiliados al colectivo español Juventud Comunista, la organización que patrocinó el evento junto a la KFA. “El noventa y cinco por ciento de las noticias sobre Corea del Norte son falsas o propaganda”, dijo.
“Corea del Norte todavía se encuentra en una difícil situación económica y buscará asociarse con varios países para desarrollarse”, explicó Virginie Grzelczyk, experta en Corea del Norte de la Universidad Nottingham Trent, del Reino Unido. “Entonces una ofensiva de PR que borre y niegue la áspera realidad de la vida en el país asiático definitivamente es bienvenida por el régimen”, concluyó.