Un estudio
del italiano Marco Camisani, profesor de comunicaciones corporativas de
la Universidad IULM, de Milán, que examinó los followers de 39 empresas
con grandes marcas de consumo, como Dell, Starbucks o BlackBerry,
descubrió que buena parte de sus fans son tan truchos como los
militantes twitteros kirchneristas desenmascarados por Lanata.
El
campeón de los falsificadores de followers resultó ser el gigante de la
computación Dell: 46 por ciento eran seguidores falsos, solo 30 por
ciento eran reales y el resto, dudosos.
De
las empresas con falsos followers, Starbucks resultó la menos engañosa,
con apenas siete por ciento de cuentas falsas o “bots” (de robots).
El
autor sostiene que su investigación demostró que el número de followers
no es un indicador válido de popularidad de una cuenta de Twitter, y
explicó que “muchas de las empresas analizadas tercerizan la gestión de
su presencia en redes sociales en consultoras que en muchos casos eligen
atajos para mostrar rápidos resultados.