Las encuestas indican que Massa arranca sacándole al oficialista casi diez puntos de ventaja y que el electorado es cada vez más refractario al kirchnerismo. Otro de los desafíos de la campaña de Insaurralde será superar el alto grado de desconocimiento del intendente de Lomas de Zamora, que arrancó en 60 por ciento. La difusión de sus amoríos con la actriz Florencia Peña o la vedette Jéssica Cirio pueden estar ayudando más a instalarlo que la campaña política en sí o los actos con la presidenta Kirchner. El gobierno pondrá a disposición del challenger oficialista el impresionante aparato mediático que armó en los últimos años, con el Futbol para Todos a la cabeza, que retomará sus transmisiones en pocas semanas.
El hombre de la consultora de César Mansilla logró un verdadero milagro para Insaurralde en 2011. Aun enfermo de cáncer, sin siquiera aparecer en la campaña en persona, porque estaba en pleno tratamiento de quimioterapia, le consiguió el 68 por ciento de los votos, convirtiéndose, como el tigrense Massa, en uno de los intendentes comunales bonaerenses más votados de la historia, sacando aun más votos que la presidenta Kirchner. Esa campaña electoral le valió un premio Eikon en 2012 en la categoría Comunicación de campañas electorales por su campañaJuntos Seguimos.
Martignoni también es un conocedor de Sergio Massa. Lo ayudó en campañas electorales y la comunicación de gestión desde que desplazó al vecinalismo en 2007 y el ex jefe de gabinete kirchnerista y hoy favorito de los comicios legislativos se convirtió en intendente.
Esta vez, aun con Insaurralde repuesto de su percance de salud, la campaña para el oficialismo es una tarea titánica. En el entorno de Martignoni aseguran que esperan ansiosos a que “Massa hable y se pise”. Se refieren a que Massa lanzó su candidatura con la campaña de comunicación más efectiva en la historia electoral argentina: estuvo meses haciendo de cuenta que deshojaba la margarita y no pronunció ni palabra sobre los temas nacionales o provinciales. En los 30 días previos a la confirmación oficial de su lanzamiento, Massa –hoy el político de mejor imagen de la Argentina- obtuvo 1.200 menciones en prensa gráfica, según Reporte Informativo, sin decir ni mu: la misma cantidad que la presidenta, que hace actos, discursos y cadenas todo el tiempo.
Lo que inquieta al oficialismo es que Massa insiste en que quiere conservar todas las reformas por las cuales el electorado kirchnerista votaría a los candidatos oficialistas, corrigiendo los errores y desaciertos del gobierno y afirma que no es “antikirchnerista”. Hoy la campaña kirchnerista bonaerense solo aspira a reforzar su núcleo duro y ni sueña con recuperar a la clase media. El problema es que Massa aspira a quitarle una parte de la propia base.
Lo cierto es que Massa “abrió la boca” y finalmentehabló, se diferenció implícitamente del kirchnerismo, pero su intención de voto siguió en alza, incluso según los encuestadores oficialistas.
Hugo Haime, el principal encuestador de Massa, lo explicó así: “en la provincia de Buenos Aires hay un 30 por ciento de kirchneristas fanáticos y un 30 por ciento de antikirchneristas fanáticos. En el medio, los 40 restantes, no quieren votar más a candidatos de Cristina pero tampoco se identifican con el antikirchnerismo a ultranza. A esos apuntará Massa, y ganará incluso votantes de los dos extremos.
Por lo pronto en la intimidad de la campaña de Insaurralde ya dan las primarias del 11 de agosto por perdidas y apuntan los cañones a las “reales” elecciones del 27 de octubre, en las que la contienda Massa-Insaurralde definirán el futuro del kirchnerismo: si puede seguir más allá de 2015 con Cristina, si puede seguir pero con un sucesor elegido por ella o si la factótum del kirchnerismo deberá hacerse a la idea de que el próximo presidente será Sergio Massa.
Martignoni tiene a su cargo la campaña por el consejo deliberante de Lomas de Zamora, encabezada por su hermana, Alejandra, y la mano derecha de Insaurralde, Guillermo Viñuales, hoy jefe de gabinete comunal.
Martignoni tiene también a su cargo la comunicación y creatividad del gobierno de la provincia del Chaco, gobernada por le kirchnerista Jorge Capitanich y acumula en su haber docenas de campañas políticas en el interior.