César Mansilla, en el 2000 con Larry Weber, ahora 100% dueño de Nueva: «seguimos representando a Weber Shandwick» |
César Mansilla, dueño de Nueva Comunicación, recompró el 20 por ciento restante de las acciones que estaban en manos de la agencia de PR estadounidense Weber-Shandwick. Desde el logo y el contestador telefónico, Nueva Comunicación-Weber Shandwick pasó ahora a ser simplemente Nueva Comunicación, como antes de pasar a la agencia del gigante norteamericano Interpulic.
«Seguimos siendo los afiliados de Weber Shandwick en la Argentina y seguimos en las mejores relaciones», explicó Mansilla. La operación se habría cerrado meses atrás, pero solo ahora se reflejó en la comunicación visual de la empresa. No se revelaron cifras del acuerdo.
La venta del 80 por ciento de Nueva Comunicación a Weber-Shandwick se había producido en el 2000, por un monto que el mercado había estimado cercano a los 20 millones de dólares, aunque la cifra nunca fue confirmada y habría incluido una parte en acciones de la propia Interpublic. La adquisición fue en su momento por lejos el mayor desembarco de una firma de PR extranjera en la región y se produjo poco después de que Interpublic comprara en Estados Unidos a Weber, una agencia mediana que había crecido vertiginosamente al compás de la burbuja de Internet de los 90, que dirigía Larry Weber, luego apartado del grupo.
En aquellos años Nueva Comunicación facturaba tanto como las tres o cuatro consultoras de PR sumadas que la seguían en el ranking.
Luego de la brutal devaluación del peso argentino, en 2002, Mansilla recompró la mayoría accionaria a Interpublic en lo que se estimó una ínfima fracción de lo que vendió durante la era de la convertibilidad monetaria con el dólar para, finalmente, recomprar ahora el pequeño resto.
Nueva Comunicación, aunque ya sin una diferencia tan significativa como la que tenía sobre sus competidoras en los años 90, sigue siendo la consultora número uno de PR del mercado argentino, con cuentas líderes, como Techint, Aluar, el Grupo Indalo, del empresario oficialista Cristóbal López, los gobiernos de las provincias de Santa Fe y el Chaco, el frigorífico Paladini, el club Boca Juniors, Cablevisión-Fibertel, las cadenas de tiendas chilenas Falabella y Sodimac, bancos como el Citi, el HSBC y el Standard, la aseguradora La Caja, Telecom Argentina, y diversas cámaras y gobiernos municipales de la Argentina.