Esta vez, el motivo es que las píldoras tardan en disolverse y no hacen efecto rápidamente, demorando el alivio del dolor. El recall incluyó tabletas de 24 y 30 cápsulas. La vocera de la empresa Bonnie Jacobs dijo que J&J sólo está retirando las cajas de los negocios minoristas, no de los consumidores, porque no hay riesgos para la salud. «Son aproximadamente 12 millones de botellas», dijo.
Los paquetes fueron distribuidos en los Estados Unidos, Puerto Rico, Bahamas, Fiji, Bélice, Santa Lucía y Jamaica. Algunas fueron manufacturadas en la fábrica de Las Piedras, Puerto Rico ─ una de las tres fábricas de J&J que han estado bajo la atenta vigilancia de La Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos debido a una variedad de problemas con la calidad de la fabricación.
La fábrica de J&J de Fort Washington, en el estado de Pensilvania, ha estado cerrada desde la primera mitad de 2010 debido a serios problemas en la calidad de sus procesos de producción. La compañía está en proceso de reconstruir completamente la fábrica. Sólo en 2010, los distintos recalls le han costado a J&J 900 millones de dólares, según el site Bulldog Reporter.