La marca usó un poco de ingenio y sarcasmo para referirse a los rumores propagados en la plataforma social china WeChat. Pero también contestó con seriedad. KFC dijo que presentó demandas contra tres empresas locales que producen contenido en la red social, acusándolas de lanzar rumores difamatorios sobre la marca, a veces acompañados por imágenes editadas de pollos mutantes.
KFC reclamó a cada una de las tres empresas una compensación de hasta 242 mil dólares, que pida disculpas y que cese la propagación de tales rumores. Según la cadena de fast food, hubo más de cuatro mil mensajes difamatorios que fueron leídos más de cien mil veces.