La gente se debate entre la ilegalidad de la publicación y la Primera Enmienda |
Un reciente estudio de la BBC World News America junto con la firma de encuestas online Harris Poll reveló que los norteamericanos están divididos en relación a cuánta libertad deben tener los medios de comunicación para publicar documentos confidenciales del Gobierno.
Un importante 69% de los adultos encuestados convinieron que «publicar ese tipo de información podría significar una amenaza para la seguridad de los Estados Unidos y por lo tanto debería ser ilegal». No obstante, al mismo tiempo un 48% cree que «la Primera Enmienda de la Constitución estadounidense otorga a organizaciones e individuos el derecho de hacer pública cualquier información que llegue a sus manos».
La sociedad está claramente dividida en algunos de las cuestiones clave respecto de la publicación de los cables de gobierno norteamericano por parte de WikiLeaks – y algunas personas dan respuestas contradictorias dependiendo de cómo se presente el tema.
Otras conclusiones de la encuesta, publicada por Bulldog Reporter, son:
* Un 47% está en contra del 39% de los adultos que cree que «WikiLeaks está ayudando a proporcionar transparencia en el Gobierno, lo que es importante y bueno».
* Un 48% discrepa del 39% que piensa que «publicar esos documentos podría ser embarazoso o hiriente para cualquier administración, pero no peligroso».
* En cuanto al rol de los medios de comunicación, el público se divide entre el 39% de los adultos que está de acuerdo y el 43% que no cree que el periodismo de investigación debería ser regulado por el Gobierno.
* En un punto sí hay una respuesta muy clara: la vasta mayoría (62%) cree que «el Gobierno debe guardar algunos secretos por cuestiones de seguridad nacional, diplomacia internacional y otros motivos», a diferencia del apenas 13% que cree que «el Gobierno no debería guardar ningún secreto».
Quizás la mejor explicación de por qué la sociedad está dividida en cuanto al debate sobre las filtraciones de WikiLeaks es por las tres posturas respecto de quién tiene el derecho de decidir si ese tipo de documentos puede ser publicado: un poco más de un tercio de los encuestados (35%) piensa que el Gobierno debería regular qué es publicado; casi otro tercio (32%) cree que cada medio de comunicación debería decidir qué publicar, y el tercio restante (33%) dice no estar seguro.
La encuesta también revela que los demócratas y los independientes ven con mejores ojos que los republicanos el derecho a publicar documentos del Gobierno, y que los más jóvenes también apoyan más ese derecho que los más veteranos.
Parece no haber consenso respecto de qué medidas deberían tomarse en respuesta a las filtraciones de información de WikiLeaks y su publicación en los medios de comunicación o si hay que regular futuras fugas de documentos confidenciales del Gobierno. Es probable que la reacción del público a estas y a futuras filtraciones, y a los roles del Gobierno y los medios de comunicación dependan del contexto y las consecuencias percibidas de la publicación de cada documento. Si, por ejemplo, las personas creen que las filtraciones ponen en serio peligro a la seguridad nacional, probablemente se opongan. Si, por el contrario, las fugas simplemente avergüenzan al Gobierno u a otros países, hay muchas más posibilidades de que el público las apruebe, señala el site Bulldog Reporter.
BBC World News America/Harris Poll encuestó online a 2019 norteamericanos adultos entre el 17 y el 21 de diciembre de 2010.