La
denuncia, realizada por Mark Adams, jefe de la Compañía Profesional de
Lobbying, sugirió que la conducta de la agencia Bell Pottinger
desacreditó a la PRCA y la profesión del lobbying.
Sin
embargo, el panel del Comité de Prácticas Profesionales, conformado por
cinco miembros de la PRCA, declaró que no había ninguna prueba
convincente de un mal accionar por parte de BPPA, según el site PRWeek.