En realidad, el gobierno de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner –o la oposición- podrían tomar el dato de que países no capitalistas como Irán o Cuba se colocaron en el radar de un hombre clave como Sorrell como un desafío para reposicionar a la Argentina en el mundo emergente y recuperar algo de las inversiones perdidas en los últimos años. ¿Pero se animaría la Presidenta a decirles a los Martin Sorrell de este mundo: “vengan a invertir tranquilos en la Argentina que nosotros ya nos vamos”?
El inglés Sorrell lidera hoy el grupo de agencias de publicidad y consultoras de marketing y PR más grande del mundo desde que fracasó el intento de megafusión de la francesa Publicis con la norteamericana Omnicom. Entre las marcas más relevantes de WPP en relaciones públicas están Burson-Marsteller y Hill & Knowlton (ahora HK Strategies) y Ogilvy PR, y en publicidad Young & Rubicam, J. Walter Thompson y Ogilvy & Mather. Todas estas empresas del grupo y algunas más están presentes en Argentina, como en casi todos los países del mundo. El gigante WPP cuenta con varios centenares de consultoras y agencias distribuidas por el mundo. Pero más allá de este dato, Sir Martin, contador de formación y noble por decisión de la corona británica, es considerado uno de los empresarios más influyentes y contactados del mundo. Su opinión sobre el futuro de un país pesa más que la de muchos CEO de grandes multinacionales juntos.
Hoy la Argentina es mala palabra en el mundo de las inversiones extranjeras por el mal clima de negocios que impera, pero, fundamentalmente, porque el gobierno no permite girar dólares al exterior. Pero como es improbable que más allá de diciembre de 2015 continúe el “modelo económico” kirchnerista, algunas consultoras internacionales de PR ya están pensando reinvertir sus ganancias atrapadas por el “cepo cambiario” para adquirir agencias locales y crecer de cara a una etapa con mayor libertad de mercado, inversiones, lanzamientos y mayor libertad de expresión para el mundo empresario.
Según Sorrell, todavía está esperando que se recuperen los mercados que venían creciendo fuertemente hasta la crisis de la banca Lehman, en 2008, mientras que otros mercados, de por sí lentos, como Francia, Italia y España, recién están empezando a recuperarse.
Mientras tanto, ya está poniendo la mira en nuevas promesas antes inadvertidas: “Irán es muy interesante por el hecho de que ahora Estados Unidos está discutiendo con ellos qué debe hacerse con Irak. Pero también Cuba es interesante, como así también Perú y Nigeria”, dijo Sorrell. En el caso de Perú, el país sudamericano experimenta más de dos décadas de fuerte crecimiento económico con gran estabilidad.
¿Por qué mencionó a Cuba como foco de interés para su grupo? Porque ese país, devastado por medio siglo de comunismo, empezó un lento camino de reformas que, más temprano que tarde, lo van a convertir en capitalista, aunque la dinastía Castro siga al mando.
Sorrell también dijo que entre sus países favoritos están Polonia, Alemania, Rusia y buena parte del este europeo, “que se va a volver cada vez más importantes”.