La estrategia de la defensa es demostrar que Texaco, asociada en Ecuador con la local Petroecuador hizo todo lo necesario y exigido por las autoridades en la remediación de los daños ambientales. Los abogados de Chevron habrían demostrado que la demanda en Ecuador se logró con típicas “malas artes” latinoamericanas que no correrían en una corte en Estados Unidos.
Para comparar el nivel de la demanda: BP acaba de acceder a pagar la cuarta parte de esa suma por el derrame de 2010 en el Golfo de México.
La demanda, en manos del prestigioso estudio Brochou, Fernández Madero, es apoyada en PR por la agencia AR, de Alejandra Rafuls. Chevron, por otra parte, cuenta en Argentina con Mora y Araujo Grupo de Comunicación como consultora local de PR.
Al frente de la operación por parte de Newlink están el socio Juan Carlos Lynch y el director Federico Rey Lennon. Las redes sociales, con un sitewww.juiciocrudo.coma la cabeza que promete pruebas de que la demanda es fraudulenta, son manejadas desde Miami por la empresa misma.
Para la Argentina haberse convertido en el primer país en embargar a Chevron después de Ecuador (aunque la demanda se plantea a nivel global) no es “negocio” desde el punto de vista estratégico, ya que la petrolera recientemente estatizada YPF había logrado una carta de intención para estudiar la explotación conjunta del prometedor yacimiento de shale gas y petróleo Vaca Muerta. Chevron es una de las pocas petroleras del mundo con la compleja tecnología para su explotación. Ahora, dólar que invierta la petrolera norteamericana será embargado. Además, el acuerdo con Chevron ya estaba en duda, al haber sido objetado legalmente por la española Repsol, que sostiene que fue ilegalmente despojada de sus acciones en YPF por el gobierno argentino.