Según Keith, incluso antes de que la guerra en Irak generara
nuevos resentimientos contra EEUU en el exterior, el país ya había desarrollado
una imagen problemática.
Keith Reinhard es ademas presidente de la asociación Business
for Diplomatic Action (BDA), creada por él para asesorar a USA en materia de
sus crisis de imagen en el exterior luego de los atentados a las Torres
Gemelas.
Así, dijo que encuestas tomadas por él en 17 países en el
año 2002 mostraron que las personas piensan que las empresas a nivel mundial de
EEUU son explotadoras, que Hollywood promociona mensajes que generan conflicto
con su cultural local y valores religiosos, y que los norteamericanos son
materialistas, arrogantes y desinteresados por otras culturas. “Esto no es malo
sólo para el país, sino también para sus negocios”, sostuvo el gurú del
marketing. Entonces, en el 2004 fundó Business for Diplomatic Action, que
recluta la ayuda de corporaciones de EEUU para combatir la mala imagen del país
en el exterior.
Reinhard explicó en la entrevista que el primer paso para
cambiar las opiniones que se tienen de EEUU consiste en tratar de sensibilizar
ciertos grupos que son claves. “Todavía no está suficientemente difundido el
hecho de que existe un problema con nuestra reputación e imagen en el mundo
entero. Entonces, con la ayuda de los
medios, organizando presentaciones, con nuestro web site y nuestro testimonio
en el Congreso, estamos empezando a sensibilizar a la gente sobre este
tema. Si esto fuera una marca del mundo
comercial, deberíamos declararnos en crisis” comentó.
La segunda parte del plan, explicó, es transformar aquellas
partes de EEUU y de los americanos que se puedan influir. “Los americanos hacen
60 millones de viajes fuera del país cada año. Si podemos provocar 60 millones
de impresiones positivas, ese ya sería un paso en dirección correcta”,
reflexionó.
Entre las acciones que se llevan a cabo desde la
Organización, se han publicado dos libros que son guías para el ciudadano. La
primera para estudiantes que viajan y estudian afuera y la otra para ejecutivos
de distintas compañías. A su vez, están intentando cambiar las políticas del
visado- que tarda hasta 6 meses en algunos casos- y las actitudes y condiciones
de entrada al país. “Le ofrecimos a Disney que asesorara a la Aduana y los
agentes de migración. Disney maneja grandes multitudes, largas colas y lo hace
de una forma que hace sentir a la gente bienvenida. No estamos sugiriendo que
cambien las reglas, pero que sí la actitud”, respondió a una de las preguntas
Keith.
“Nuestra estrategia es cambiar el producto. Hacer menos
arrogantes a los norteamericanos y mejores ciudadanos del mundo (…) A lo
mejor deberíamos salir y ver el mundo. Esa es la parte que estamos intentando
cambiar…” concluyó.