La semana pasada, el periódico Toronto Star informó que Leslie Roberts, periodista canadiense y conductor de noticias del canal Global Television, fue suspendido indefinidamente después de que una investigación revelara que algunos invitados al de Roberts eran también clientes de su firma de PR.
Roberts no sólo conduce los noticieros “Hora de Noticias” y “El Show de la Mañana”, sino que también es editor ejecutivo en el canal.
Además de entrevistar a sus clientes en TV, Roberts tuiteó sobre ellos a más de 20 mil seguidores en la red de microblogging. Pero eso no es todo: una vez, durante un debate sobre las compras diarias de supermercado en su programa, recomendó a los televidentes que probaran un producto de uno de los clientes de su firma, sin revelar en ningún momento su conexión con esa marca a través de su firma de relaciones públicas: BuzzPR.
Aunque Roberts asumió que los detalles de la investigación “no se ven nada bien”, dijo que nunca aceptó el pago de un cliente para estar en su show y que nada se interpone entre él y una historia.
La compatibilidad del trabajo de periodista y de profesional de PR es dudosa, pero hay distintas visiones en la industria.
Matthew Whittle, especialista de comunicaciones de una organización política, dijo al site Ragan.com que los periodistas −al menos en teoría− pueden balancear su profesión con trabajos de asesor de medios. Sin embargo, la información obtenida como profesional de PR no puede ser usada para una historia periodística; de igual forma, ningún periodista debería prometer promociones de un producto o servicio de un cliente.
“Nadie está mejor calificado para explicar cómo trabajar con los medios de comunicación que alguien con la experiencia”, dijo Whittle. “Debería ser aclarado, sin embargo, que las dos posiciones van separadas”.
Brian Metcalf, CEO de GreenRoom Social, convino que los periodistas pueden ser eficaces media trainers, pero “deben ser transparentes”.
“La autenticidad y la confianza, pilares de la profesión de relaciones públicas, sólo pueden ser alcanzadas a través de la divulgación de los clientes”, explicó Metcalf.
Sin embargo, no todos los profesionales de comunicación piensan que los periodistas pueden desempeñar ambas profesiones simultáneamente.
Tressa Robbins, vicepresidente de Implementación de BurrellesLuce y presidente de conferencia del distrito Medio Oeste de la Sociedad de Relaciones Públicas de Norteamérica, dijo que mezclar media training con periodismo parece violar el Código de ética de la Sociedad de Periodistas Profesionales.
Y explicó: “El código de ética dice que hay que evitar los métodos subrepticios para obtener información (pero aclara que, de ser usados, tales métodos deberían ser explicados como parte del artículo). También dice que los periodistas deberían permanecer libres de asociaciones y actividades que puedan comprometer o dañar la credibilidad, así como evitar otra actividad que pueda comprometer la integridad periodística”.