Comunicación interna, del Santander y Estudio de Comunicación |
Por Paula Fernández*
Ayer, en el salón del piso 15 de la sede central del Santander Río, en Buenos Aires, donde se suele hacer el cóctel de prensa todos los años, se presentó el libro «Comunicación interna en la empresa: claves y desafíos» realizado por la consultora Estudio de Comunicación con la colaboración del banco español.
Benito Berceruelo, coordinador del trabajo y socio fundador de Estudio de Comunicación (a cargo de la obra junto al Santander), lo definió como una obra «coral». Las voces del coro corresponden a más de 20 consultores en actividad que integran la red de Estudio de Comunicación en distintos países y que, a lo largo de 200 páginas, repasan los aspectos filosóficos y operativos de la comunicación interna en la empresa y lo ilustran con el «caso vivo» del Santander. La obra, que se descarta será muy celebrada en una disciplina donde escasea la producción teórica, viene a legitimar al comunicador profesional en el campo de la comunicación interna, terreno de eternas disputas con los responsables de Recursos Humanos. Todo un símbolo, por caso, fue que los comentarios estuvieran a cargo de Alejandro Formanchuk, que además de dotes histriónicas, tiene un lugar bien ganado como consultor especializado en este campo. La presentación de Formanchuk arrancó con la distinción entre el enfoque mediático (revistas, carteleras, intranet), el logístico (foco puesto en que el mensaje llegue) y el estratégico, centrado en la comunicación orientada a fines. El resto de la conversación se centró en las nuevas plataformas que posibilita Internet y provocó una apelación de la célebre conductora televisiva Canela, que integraba el auditorio, para que en los programas de intercambio entre empleados se agregue vitamina T, de «tocarse» (en el buen sentido). «Colaboradores», «Empleados», «audiencias internas», «públicos internos»: las cuestiones terminológicas fueron otro infaltable.
La incidencia de la comunicación interna para la construcción de la reputación, su relevancia para la gestión de las personas y la comunicación al servicio del objetivo de la organización estuvieron entre los temas comentados. Los desafíos de la «generación Y» puesta a liderar, el coaching y la cuestión de género se anotaron como tópicos para futuras obras.
* socia de Mora y Araujo Grupo de Comunicación