Según una encuesta nacional de la consultora Datamática realizada en exclusiva para La Hora de Maquiavelo,
el programa sobre comunicación empresaria y política que conduce Diego
Dillenberger (domingos, 22 horas por el canal Metro), la polémica
expropiación no solo es rechazada por las formas, sino que habría
empeorado la imagen del gobierno.
La
imagen de gestión del gobierno de la presidente Cristina Fernández de
Kirchner, que en otro sondeo de marzo de esa consultora era ligeramente
positiva, en esta encuesta, realizada en la última semana de abril, la
opinión pública percibe predominantemente negativa la gestión del
gobierno. Este sería el primer resultado negativo de la imagen de
gestión del gobierno desde el fallecimiento del ex presidente Néstor
Kirchner, hace 18 meses, y sorprende ante el hecho de que Cristina
Kirchner ganó en las elecciones presidenciales de octubre con un
contundente 54 por ciento de los votos. Si bien la percepción positiva
de la gestión se ha mantenido en 41 por ciento, la negativa creció en
abril de 37 a 44 por ciento a costa de la “regular”.
La
expropiación del 51 por ciento de las acciones de YPF en manos de
Repsol y la expulsión cuasi a punta de pistola de los directivos que
respondían a la familia Eskenazi, otrora amiga de los Kirchner y hoy
dueña de otro 25 por ciento de las acciones, había sido presentada a la
opinión pública como una gesta patriótica nacionalizadora por el aparato
mediático gubernamental. La semana pasada, la ley de expropiación
obtuvo una mayoría casi absoluta en el Senado, gracias al apoyo de los
senadores de la Unión Cívica Radical, y es probable que esta semana
obtenga una mayoría similar en Diputados, lo que alejaría a la Argentina
de inversiones externas de envergadura en muchos rubros durante mucho
tiempo y la expondría a todo tipo de represalias comerciales y
diplomáticas.
Sin
embargo, contrastando con el sorprendente apoyo de la dirigencia
política y empresarial a la expropiación, la opinión pública también
parece temer represalias y consecuencias negativas para la economía (66 y
58 por ciento respectivamente) y no está de acuerdo con las formas con
las que el gobierno está llevando adelante la apropiación de YPF (55 por
ciento). Por otra parte, el 53 por ciento está en desacuerdo con que el
gobierno siga reestatizando otras empresas privatizadas en los 90.
Por
otra parte, el 49 por ciento cree que el gobierno argentino manejará
igual o incluso peor YPF que Repsol, y solo el 43 por ciento cree que lo
hará mejor que los gobiernos que, en el pasado, fundieron la empresa
hasta que debió ser privatizada.
El programa completo y la encuesta se pueden ver o bajar aquí.