
WPP está despidiendo a 3.500 empleos en todo el mundo bajo planes para reducir los costos en 350 millones de dólares al año, en busca de revertir su suerte.
La medida afectará en gran medida a los puestos administrativos, ya que el gigante de la publicidad busca fusionar 100 oficinas y cerrar otras 80.
WPP ya ha fusionado sus marcas de relaciones públicas Burson-Marsteller y Cohn & Wolfe, y sus redes de publicidad VML y Y&R, y Wunderman y J. Walter Thompson este año. Sus otras agencias de relaciones públicas incluyen Hill + Knowlton, Ogilvy, cuya oficina de Londres recientemente realizó su propio ejercicio de retiros voluntarios, y Finsbury.
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La reestructuración también se dará a nivel regional; las agencias de PR iniciaron un proceso de cambio de cúpula.
La argentina Claudia Gioia, que dirigía Hill & Knowlton (ahora H+K Strategies) debió dejar su lugar a un dúo de co-CEOS regionales en Brasil: Ricardo César y Eduardo Vieira, fundadores de la agencia adquirida por la consultora de PR de WPP.
Por otra parte, el brasileño Francisco Carvalho, que hace un año y medio había asumido como CEO regional de Burson-Marsteller (ahora Burson-Cohn & Wolf), estaría alejándose de la tradicional firma de PR. A partir de ahora, los líderes locales reportarían directamente a la central en Nueva York y tendrían más autonomía. Esta información no se pudo confirmar oficialmente.
Pero WPP, que emplea más de 130 mil personas en todo el mundo, también creará mil nuevos puestos creativos.
El grupo no dio un desglose regional de dónde se recortarían los puestos de trabajo o qué oficinas cerrarían.
La medida tiene que ver con una revisión de tres años que costará a WPP unos 380 millones de dólares, pero que le ayudará a ahorrar 350 millones de dólares anuales y se espera que genere un crecimiento orgánico de al menos 15% a finales de 2021.
Las acciones de WPP han caído alrededor de un 40% este año, luchando contra el cambiante panorama del marketing, la pérdida de clientes importantes –incluido Ford–, y la recuperación después de la repentina salida de Sir Martin Sorrell, el pasado abril.
En los días posteriores al anuncio de la reestructuración, las acciones de WPP subieron casi un 10%. Incluso, la firma de investigación Pivotal Research Group recomendó comprar acciones del holding apostando a una recuperación en el mediano/largo plazo.
El objetivo de WPP es reinvertir alrededor de la mitad de sus ahorros en el negocio durante los próximos dos años, ya que busca reposicionarse como una «empresa de transformación creativa» con un mayor énfasis en la tecnología en medio de una lucha contra la competencia de empresas como Facebook y Google, según informó Yahoo! News.
Si bien el grupo dijo que las medidas «devolverán a la compañía a un crecimiento sostenible a largo plazo», advirtió que las pérdidas de cuentas anunciadas previamente arrastrarían su desempeño en la primera mitad del próximo año.
WPP recibió un duro golpe a principios de este año cuando perdió una parte significativa de su trabajo con el gigante automotriz Ford.
Pero la compañía agregó que, para los resultados actuales de 2018, ahora se espera que los ingresos comparados con el año pasado caigan cerca de un 0,5%, medio punto menos que el 1% previsto en octubre.
El nuevo CEO de WPP, Mark Read, dijo que la compañía está adoptando un enfoque de «evolución radical».
Los planes se gestaron después de que las acciones de WPP colapsaran en octubre, cuando la empresa reportó ventas del tercer trimestre por debajo de lo esperado.
En su último anuncio, Read agregó que reducirá, venderá o cerrará las áreas de negocio de bajo rendimiento de la empresa.
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